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Ácido Hialurónico

¿Qué es el ácido hialurónico?

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Beneficios del ácido hialurónico

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Entre los beneficios del ácido hialurónico encontramos:

Podemos distinguir entre dos tipos diferentes de ácido hialurónico:

El ácido hialurónico reticulado se usa como material de relleno en diferentes zonas del rostro ya que permite dar volumen y rellenar líneas de expresión o arrugas. Cuenta con gran consistencia y rigidez, además de una gran capacidad de retención de agua.

Es una sustancia más densa, con mayor consistencia y rigidez que la hace más perdurable en el tiempo. Tiene un gran poder de retención de agua y una alta densidad molecular. Sus efectos son más perdurables en el tiempo debido a su menor degradación y el mayor tiempo de absorción por parte del organismo. Suele presentarse en forma de gel y permite que mantenga la estabilidad durante más tiempo, de 6 a 9 meses.

El ácido hialurónico no reticulado se utiliza para hidratar la zona en la que se aplica y mejora la captación natural del agua de la piel. Es más ligero que el tipo anterior, no destaca por aportar volumen, pero sí por su hidratación profunda en la piel.

Es más ligero e inestable tras su aplicación, se suele usar como complemento de hidratación. Se combina con nutrientes esenciales y vitaminas para dar a la piel un punto más de nutrición. Las moléculas no forman ninguna malla y circulan libres, provocando que la sustancia tenga una densidad muy baja. Se presentan normalmente en forma líquida, por lo que conserva su estabilidad durante menos tiempo que el reticulado, tres meses aproximadamente.

¿Te suena haber leído o escuchado que el ácido hialurónico tiene bajo o alto peso molecular? La actividad biológica y la penetración del ácido hialurónico en la piel depende del peso molecular de esta sustancia que muestra efectos en la piel en relación con su peso molecular.

Es decir, en función del peso molecular o de cómo sea la longitud de la cadena de la molécula, el ácido hialurónico penetrará mejor o peor en la piel a través del estrato córneo, teniendo distintas posibilidades de acción a diferentes niveles.

Si se trata de un ácido hialurónico de peso molecular muy alto o alto, se quedará en la superficie, actuando de forma hidrante. Por el contrario, si se trata de un ácido hialurónico de peso molecular bajo o muy bajo, conseguirá penetrar a más profundidad y mejorará la hidratación, pero también fomentará la regeneración cutánea, mejorará la elasticidad de la piel y reducirá la profundidad de las arrugas ya que las ‘rellena’ desde dentro.

Además de hidratar en profundidad, el ácido hialurónico cuenta con propiedades que ayudan a reparar la piel y luchar contra los signos visibles del envejecimiento, como las líneas de expresión y las arrugas finas.

Porque a medida que envejecemos, la producción natural de ácido hialurónico disminuye, lo que provoca que, con el paso del tiempo, la piel pierda hidratación, elasticidad y firmeza. La aplicación tópica de ácido hialurónico, así como de retinol y antioxidantes, puede ayudar a prevenirlo, devolviendo la hidratación a la piel y aumentando su capacidad de regeneración.

Cosas que no sabías sobre el ácido hialurónico

  • El ácido hialurónico está presente en el líquido sinovial y el cartílago de las articulaciones, por lo que, junto al colágeno, resulta imprescindible para que estas sean elásticas y resistentes
  • Es un material de relleno muy eficaz
  • La principal fuente de ácido hialurónico es de origen biotecnológico
  • Es un compuesto biodegradable con propiedades hidrófilas y tiene una inmunogenicidad muy baja. Tiene un ciclo de síntesis y degradación, con una vida media en la dermis de aproximadamente un día
  • Tiene una gran propiedad para retener agua en un porcentaje que equivale a 1.000 de veces su peso
  • Las cremas y sérums con ácido hialurónico consiguen suavizar y rehidratar la epidermis

Es muy común confundir el ácido hialurónico con el bótox y, aunque ambos son tratamientos rejuvenecedores, no son lo mismo. Por un lado, el ácido hialurónico conseguirá un efecto de piel rellena a base de hidratación, mientras que el bótox relaja los músculos y elimina las arrugas de expresión.

El bótox no tiene efecto volumen, sino que gracias a su acción neuromoduladora, consigue tratar la aparición de líneas y arrugas.

En cuanto a los rellenos de ácido hialurónico, estos deben cumplir garantías, estar regulados y cualificados. Porque se trata de un ingrediente infalible para lucir una piel joven y radiante en cualquier momento, pero que debe supervisarse siempre con un especialista.

Todos los tratamientos mencionados con ácido hialurónico y bótox son productos sanitarios que solo deben ser aplicados o inyectados en la piel por personal médico cualificado para ello.

La flacidez y la pérdida de volumen e hidratación se debe a que el cuerpo no puede producir ácido hialurónico tan rápido como se consume ya que el cuerpo genera esta sustancia de forma natural. Así, el ácido hialurónico es uno de los pilares básicos en cuanto a relleno y rejuvenecimiento.

Una pregunta muy común es: ¿cuánto tarda el ácido hialurónico en asentarse una vez inyectado? Los rellenos faciales son tratamientos rápidos e indoloros para hidratar y dar volumen a la piel. Sus efectos dependen de la edad y pueden durar entre los 6 y 18 meses, llegando a los dos años. Además, se pueden apreciar sus beneficios de forma inmediata porque tarda poco tiempo en asentarse.

El tratamiento de ácido hialurónico se puede realizar durante todo el año porque no tiene efectos secundarios relacionados a la época estacional en la que se realice el tratamiento.

Los resultados que se perciben durante los primeros días son transitorios y no definitivos, porque interfiere el proceso inflamatorio que conlleva la realización del tratamiento. Por eso, a partir de los 10 días los resultados son reales. Y es que el ácido se reabsorbe de forma progresiva, por lo que, alrededor de los 8 o 10 meses será necesaria una revisión médica y evaluar la necesidad de realizar otros tratamientos.

Suele inyectarse en pequeñas dosis y en áreas como labios, pómulos y el arco mandibular, es decir, todos son lugares donde el paso del tiempo es más evidente.

El ácido hialurónico como tratamiento es uno de los más seguros en la actualidad, por lo que no debería causar problemas. ¿Por qué? Porque es una sustancia que está presente en nuestro organismo de forma natural.

El uso de ácido hialurónico no tiene ninguna desventaja o inconveniente, pero sí pueden aparecer algunos efectos secundarios tras su aplicación. Aunque no suelen ser muy frecuentes, la mayoría son consecuencia de la técnica empleada como la aparición de algún moratón en la zona de la inyección o inflamación posterior al tratamiento. Aunque suelen desaparecer a los pocos días.

En muy raras ocasiones, pueden aparecer granulomas, es decir, reacciones del organismo, que encapsula el producto con tejido conectivo. Uno de los más temidos es la oclusión de la vena central de la retina, donde es necesario actuar rápidamente con hialuronidasa. Porque el uso incorrecto de rellenos puede producir una oclusión de la arteria central de la retina produciendo ceguera.

Cuando se decide inyectar ácido hialurónico existen riesgos, aunque sean leves, como:

  • Irritación: puede aparecer enrojecimiento de la piel, pero suele desaparecer a las pocas horas del tratamiento.
  • Hinchazón: pueden aparecer hematomas, consecuencia de la técnica inyectable.
  • Aparición de bultos: suele deshacerse al poco de aplicar el tratamiento, pero siempre hay que vigilarlos cuando aparecen.
  • Molestias e incomodidad que desaparecen a las pocas horas.
  • Reacción alérgica a alguno de los componentes.

Si bien, la mayoría de los efectos secundarios son relativamente frecuentes tras el tratamiento, ellos varían en severidad en función de la persona, la técnica empleada y la zona donde se aplique. En las personas con pieles sensibles se puede enrojecer un poco más o las molestias en los labios pueden ser más notorias.

En caso de estar embarazada o en periodo de lactancia no se recomienda la aplicación de ácido hialurónico. Tampoco para personas con alergias relacionada a alguno de sus componentes o en zonas donde esté presente alguna infección o inflamación. Por eso, lo mejor es preguntarle antes a un especialista y seguir siempre sus indicaciones y recomendaciones