Ya conocemos los beneficios que el sol aporta a nuestra salud si lo tomamos de una forma controlada y protegida. Sin embargo, la piel reacciona de forma diferente ante la exposición solar dependiendo de cada persona.El verano es la época del año en la que el sol es protagonista, las largas jornadas en piscina o playa pueden transformarse en pesadilla por las posibles reacciones que la exposición solar puede tener en nuestro organismo. Por eso, hoy hablamos de la alergia al sol y las posibles reacciones: ¿qué son? ¿qué tipos hay? ¿cómo se tratan?
¿Qué es la alergia al sol?
La verdad, es que la llamada alergia al sol da lugar a interpretaciones que producen confusión a las personas cuya piel es especialmente sensible y responde de alguna manera ante la exposición solar. Realmente, este tipo de alergia es poco frecuente, pero sí es cierto que hay muchos procesos dermatológicos que se ven empeorados por el sol, sobre todo durante los meses en los que la exposición es mayor.La verdadera alergia solar comprende sólo aquellos trastornos en los que una alteración del sistema de defensa del individuo o sistema inmunológico es la responsable de la aparición de las lesiones tras la exposición a la luz solar. Y se produce con una mínima exposición, la mayoría de las veces, con intenso picor y se repite siempre que se expone uno al sol con la misma intensidad.¿Cuáles son las reacciones al sol más habituales?
El Prurigo Solar
Es una fotodermatosis que afecta más frecuentemente a las mujeres y se inicia durante la primera década de la vida. Aparece una erupción (inflamación de la piel) en las zonas expuestas al sol, cuyo desencadenante son los rayos UVB. El mejor tratamiento del prurigo solar es la prevención, por lo que se deben controlar las exposiciones al sol y utilizar protectores solares.
La Urticaria Solar
Es una urticaria causada tras la exposición a la luz solar que se presenta principalmente en jóvenes. La sintomatología inicial es la de intensos picores, seguido de ronchas que se observan a los pocos minutos de la exposición y persisten durante horas, para luego desaparecer sin dejar lesiones. Igual que el prurigo solar el tratamiento debe ser preventivo.
La Erupción Polimorfa Lumínica
Es la fotodermatosis más frecuente y se traduce en un proceso inflamatorio que aparece en la piel expuesta a la luz solar, especialmente en la cara, cuello, región esternal, brazos y dorso de las manos.
Los síntomas suelen manifestarse como grandes áreas rojas o del mismo color de la piel, aunque también pueden presentarse como vesículas. Habitualmente duran varios días antes de desaparecer sin dejar marca. El trastorno puede durar tanto tiempo como esté la piel expuesta a la luz solar.