Que el Sol emite radiaciones de diferentes tipos ya lo sabemos. Que dos de ellas se llaman rayos UVA y UVB también. Y que, por supuesto, éstas tienen una serie de efectos negativos sobre la piel si no se cuida y se protege adecuadamente, también.Además, sabemos que el Sol tiene efectos beneficiosos para el organismo, como puede ser la síntesis de la vitamina D.Heliocare y su tecnología patentada Fernblock actúan ofreciendo cuatro niveles de protección ante el daño solar. Estos tipos de protección tienen que ver con la forma en la que se previenen y evitan los llamados efectos invisibles del Sol:
- Protección antioxidante
- Protección del ADN
- Prevención del envejecimiento cutáneo
- Protección del sistema inmunológico
Las células de Langerhans y su relación con la inmunidad cutánea
Hoy queremos hablaros de la protección del sistema inmunológico, un proceso que tiene como protagonista a las células de Langerhans (CL). Son un tipo de células especializadas del sistema inmunitario descubiertas en 1868 por Paul Langerhans. Derivan de la médula ósea y tienen la función de presentación antigénica y están involucradas en una gran variedad de respuestas inmunes. Tienen una distribución muy regular en toda la piel y es el principal efector de las reacciones inmunes epidérmicas.En otras palabras, se trata del radar de nuestra piel, ya que detectan los peligros y activan los sistemas de defensa del organismo. Unas células que se encuentran en la piel y que tienen como misión buscar patógenos (agentes que pueden producir enfermedades) mediante una serie de receptores. Una vez encuentran un ente que puede causar alguna enfermedad migran a los ganglios linfáticos, donde se encuentran los linfocitos. Éstos detectan el patógeno y se encargan de la producción de anticuerpos para combatir la amenaza.
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